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 Lima.  

Sr. Corl. D. Belisario Suarez.  

Estimado compañero y amigo:  

En respuesta a su atenta de esta fecha, en que me pide una relación minuciosa de la parte que le cupo al 2º. Cuerpo del de Ejército comandado por U.,  en la Batalla de San Juan el 13 de Enero de 1881, paso gustoso a hacerlo con la exactitud que mi memoria lo permita.  

El 2º. Cuerpo de Ejército fue situado el 10 de Enero a la izquierda del caserío de la Hacienda de San Juan en donde permaneció hasta el día de la Batalla.  

El 13 a las 3am recibiose el aviso por un ayudante de EM., contenido en una tarjeta timbrada, que el enemigo avanzaba y que se aprestaran las fuerzas al combate. Quince minutos después, di a U. parte de hallarse formados, en columnas, los 6 batallones de que se componía el cuerpo de Ejército y de hallarse asi mismo en el mas perfecto estado de disciplina y que se encontraban poseídos del mayor entusiasmo. En esta situación permanecimos observando el nutrido y precipitado fuego que se hacía de la derecha y centro de nuestra linea, a pezar de la obscuridad.  

Como a las 6 más ó menos llegó por la izquierda el Sr. Corl Valle sub Jefe del EMG. y ordenó a U. hiciera abanzar el ejército hacia el pastal de San Juan, punto que habíamos ocupado en días anteriores. En momentos de desfilar, llegó el Sr. Gral. Silva J. De EMG y ratificando la orden siguió con U. a la derecha. No se cuanto tiempo anduvieron juntos pues yo ocupé la derecha de la 2ª. División y como la marcha se verificaba de flanco, la distancia que nos separaba me impedía verlos, puesto que a la caveza de la primera División llegados a los potreros situados a la derecha del caserío de la Hacienda hiso abanzar, al Corl. Más con su batallón al pastal. En poco tiempo fue destrozado este cuerpo y herido su Jefe, por el fuego mortífero que recibía de nuestras posiciones de San Juan, ocupadas ya por el enemigo. Entonces ordenó U. que el Corl. Chariarse avanzara con las compañías de la derecha de su Batallón desplegadas en guerrilla, en apoyo del Corl. Más. Ese valeroso Jefe cayó como bueno y sus fuerzas fueron diezmadas, lo mismo que las anteriores.  

En estos momentos llegó el director de la guerra, por la misma dirección que habíamos seguido en el desfile. Me dirigió algunas palabras y se encaminó hacia U. que se hallaba a poca distancia dirigiendo el comvate.

Momentos después contramarchó por la misma ruta que trajera. Recuerdo que su Exa. (Excelencia¿?) no creía en ese instante, esto es al llegar a nosotros, que el enemigo ocupaba nuestras posiciones y me afirmó que las fuerzas que las coronaban eran peruanas.  

Una vez que se separó el Director de la guerra, me ordenó U. que emprendiera la retirada sobre el último Batallón, y que tomara una senda que, avierta de antemano, conducía a la Escuela de Clases del Chorrillos. En estos momentos nos vimos acribillados por el fuego nutrido que nos hacían las fuerzas que ya ocupaban el Centro, esto es la Abenida de Pamplona, lo mismo que por el que recibíamos a mansalva de todas nuestras posiciones altas enteramente ocupadas, no solo por la infantería enemiga sino aun por artillería que nos disparaba con rapidez.  

Apezar de lo peligrosa de la situación y del desbande de un Batallón de reclutas (Canta), que se hallaba en los corralones del caserío, pudimos conservar el orden en la retirada y llegar con los tres Batallones de la 2ª. División y soldados en grupos de los otros tres de la 1a. División que se nos replegaban en la marcha.  

Debo recordar a U.  que le manifesté n mi extrañeza al no encontrar, tanto al avanzar como al retirarnos del pastal, a la parte de Ejército que detendría las pocesiones de San Juan, lo que demuestra que se habían retirado antes de que emprendiéramos el movimiento de avanze.

Serían las 9am, poco más, poco menos, cuando nuestros cuerpos formaban en columna al frente  e la escuela de clases. Mientras me ocupaba yo con los Sres. Jefes de la maniobra indicada conferenciaba U. con el Sr. Gral. Vargas Machuca, Comandante en Jefe del Ejército del Norte a que pertenecía nuestra fuerzas. Momentos después me ordenó desfilar con el Zepita (Suabos) en protección del Coronel Iglesias que se hallaba a la derecha camino de Villa. En el acto me puse en marcha con el expresado Cuerpo, y U. me acompañó hasta las afueras de la población de Chorrillos recomendándome mucho cuidado, precauciones para la conservación de esa fuerza. Me dijo U. también, que permanecería con los otros batallones en Chorrillos y que si hera necesaria su permanencia con estas fuerzas, se lo haría saber por mi ayudante, para acudir.

 Nos despedimos en este momento para no volvernos a ver sino después de mucho tiempo, porque a ellos nos obligaron los sucesos posteriores, llegado con el Zepita y puesto  a órdenes del Sr. Coronel Iglesias, emprendimos una impetuosa carga hasta recuperar nuestras posiciones de Sta. Teresa. Allí hice notar al Coronel Iglesias que nos encontrábamos a retaguardia del enemigo, pues habiendo este desalojado a nuestras fuerzas de San Juan y Pamplona, su abance natural hera hacia Chorrillos y Barranco y que por consiguiente creía que debíamos replegarnos sobre el primer punto donde U. había quedado con el resto del Cuerpo de Ejercito. En efecto, emprendimos la recomendación; pero desgraciadamente a las 12 poco más o menos que llegábamos a Chorrillos fuimos detenidos por numerosas fuerzas que ocupaban esa población, y en especial la Escuela de Clases, la Estación del Ferrocarril y el cacerío de San Tadeo.

Sabe U. perfectamente cual fue la suerte que nos cupo en esa desesperada lucha enserrados por todo el ejército enemigo que se concentraba por todas direcciones y que dio cima la División del Gral. Linch que venía por las alturas a caer sobre el Morro Salto del Frayle, unico punto que pisaban nuestros heroicos soldados. Sabe U. también, amigo, que a las 2 y media de la tarde heran pasados a cuchillo los últimos sobrevivientes de ese desesperado combate y que en mi humilde opinión una carga bien ordenada de nuestro Ejercito reorganizado en Miraflores, apoyado por la valerosa reserba nos habría dado la Victoria. No es en esta carta donde debo ocuparme de probar con el arte militar la exactitud de esta que és y será, como ha sido, mi firme convicción.  

Si algo he omitido no lo atribuya a otra cosa que a la deficiencia de mi memoria.

 Siempre su afectísimo amigo y S.S.

   

Notas de la Trascripción :

De la colección Isaac Recavarren. Documentos relativos al 2º. Ejército del Sur 1880. Legajo No.5.  

En el índice dice: Carta del Coronel Recavarren en respuesta á la que le pasó pidiéndole una relación minuciosa, de la parte que le cupo al 2º. Cuerpo de Ejército, que comandaba en la Batalla de San Juan- 1881. (Fojas 121 á 128)

 Los errores ortográficos aparecen tal como están en el manuscrito.

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